Entre los últimos post publicados en el blog hablábamos de los certificados de profesionalidad que se emiten desde INCUAL, bajo la tutela del Cedepof europeo. Es muestra de las investigaciones que estamos llevando a cabo en busca de respuestas sobre cómo y dónde adquirir los conocimientos que necesitamos para desarrollarnos en nuestro entorno profesional y pasar de ser un fracaso escolar a titulado perfectamente integrado y con conocimientos acreditados.

 

En base a nuestras investigaciones podemos concluir que la formación está cambiando hacia modelos más flexibles gracias a la formación online y el m-learning pero que no hay que perder de vista que los conocimientos adquiridos tienen que ir encaminados a obtener algún tipo de reconocimiento que de fe de que los hemos adquirido.

Las certificaciones de INCUAL van encaminadas a las cualificaciones profesionales, es decir, a obtener una acreditación oficial de que somos capaces de desempeñar unas funciones profesionales para las que no tenemos estudios previos: un peón de obra, un administrativo o un mecánico puede obtener certificaciones, en base a su experiencia laboral o a cursos de formación realizados, para acreditarse como apto para determinadas funciones, pudiendo hacer una recorrido de certificaciones que le permitan acceder a una titulación de FP.

Para ello hay que contar con experiencia laboral y/o cursos de formación al respecto. Según las convocatorias de las comunidades autónomas, se solicita la entrada en el proceso y una vez admitida entramos en contacto con un asesor u orientador que nos va a ayudar a presentar la documentación necesaria para acreditar que tenemos los conocimientos necesarios y también nos va a asesorar sobre qué es lo que nos falta para obtener el certificado que pretendemos. Es la fase previa a la evaluación, que nos prepara para ella. Una vez superada nuestro mismo asesor nos comunicará si somos aptos para dicha certificación que reconoce nuestra cualificación profesional.

Los conocimientos que necesitamos para obtener la cualificación vienen especificados módulos formativos de las distintas unidades de competencia. Una vez obtenido un certificado de profesionalidad, el mismo asesor te informará sobre la formación complementaria que necesites para obtener un título oficial, que tiene mayor entidad que la certificación de profesionalidad a pesar de que ésta también tenga carácter oficial.

Las distintas comunidades autónomas están realizando convocatorias para la habilitación de asesores y evaluadores ya que estas dos figuras son claves para impulsar aún más el proceso de certificaciones desde que en 2009 se aprobara el nuevo proyecto.

Pero si ya tienes un título y quieres ampliar sus conocimientos o especializarte también existen certificaciones aunque no siempre son oficiales y dependen más del prestigio de la institución o universidad en los que ha realizado los cursos. Las certificaciones con más prestigio son las de COMPTIA, Oracle o  Microsoft, pero también están proliferando cursos certificados en las universidades de prestigio, como la de Berkeley o el MIT. En el próximo post hablaremos de ellas.

También existen en estas empresas certificaciones para la iniciación a las diversas tecnologías, por lo que siguiendo un itinerario de certificaciones puedes tener acceso a conocimientos avanzados sin pasar antes por la universidad.

Pero la siguiente pregunta que nos hacemos es ¿quién paga ese conocimiento? O ¿cómo obtener financiación para nuestra formación? Ya son conocidas las 20 horas de formación obligatoria para trabajadores aprobadas en la reciente reforma laboral. Así pues, parte del conocimiento lo pagamos los contribuyentes y son gestionadas por la Fundación Tripartita. También hay empresas que amplían la formación de sus trabajadores mediante acuerdos con los mismos financiándoles cursos, en su totalidad o por porcentajes, para que la formación continua de los trabajadores sea una realidad, y más completa que esas 20 horas. Pero esto depende de si la empresa en cuestión quiere apostar por una política concreta con sus trabajadores o no.

También hay un tercer colectivo que accede a la formación,  y son los desempleados. El INEM subvenciona, a través de las Conserjerías de Empleo de cada comunidad autónoma, un gran número de cursos para parados que por lo general van orientados a las certificaciones de INCUAL (también hay, por ejemplo, cursos de inglés que no están orientados a las certificaciones).

Otra opción es que las propias entidades formativas cuenten con programas de patrocinio de las principales empresas del país.