Internet, Youtube, la banda ancha, las cámaras de video y los móviles han hecho asequible la difusión de videos a un bajísimo coste. Con todos los buenos maestros que hay por ahí es una suerte que puedan compartir sus conocimientos a través de Internet. En cualquier parte del mundo con conexión libre a Internet se puede acceder a una cantidad ingente de videos educativos para aprender todo aquello que nuestra curiosidad alcance a imaginar.

No en vano Youtube ha abierto una plataforma – youtube.com/edu – exclusivamente para este tipo de videos y cuenta con millones de visitas. La más popular de las cuentas proveedoras de videos es la khanacademy, que siendo una organización sin ánimo de lucro, ha colgado en Internet más de 3.000 videos educativos que han sido reproducidos más de 8,5 millones de veces. Además también cuenta con Youtube for schools para que cada centro docente pueda crear cuentas con acceso privado para las distintas instituciones educativas. Pero hay decenas de portales:educatube.es o videoseducativos.es son sólo dos ejemplos en español.

El fenómeno de los videos educativos, si bien es cierto que no es nuevo, va ganando cada vez más adeptos. Con la llegada de los tablets y la popularización de los smartphones tenemos un sinfín de contenidos al alcance de la mano. La producción es sencilla, el almacenamiento de datos gratuito y la difusión rápida, mundial y gratis también. ¿Cuánto cuesta hacer un libro? ¿Y distribuirlo? ¿Y almacenarlo?

Pero aún queda mucho por hacer, sobre todo en nuestra lengua, ya que la mayoría de los contenidos existentes están en inglés. Implica un gran esfuerzo, pero promete revolucionar la educación y hacerla más efectiva para unos alumnos que cada vez tienen más problemas de atención en clase. Pero no sólo son los videos para el aula, sino que es una forma de que los alumnos se puedan llevar el profesor a casa y repetir cuantas veces desee esa lección que no acaba de entender o ampliar sus conocimientos en base a su interés.

¿Por qué sumarse a la fiebre del video educativo? Porque es barato, sencillo, se aprende más, capta la atención del alumno… Las bondades de los videos hace tiempo que las conocemos pero no ha sido hasta ahora que su accesibilidad y bajo coste ha permitido la explosión total de este tipo de contenidos.