Salman Khan habla sobre cómo y por qué creó la extraordinaria Khan Academy, una serie de videos educativos cuidadosamente estructurados que ofrecen completos planes de estudio en matemáticas y, ahora, en otros temas. Muestra el poder de los ejercicios interactivos e invita a los profesores a considerar invertir el tradicional método en el salón de clases: Asignar a los estudiantes video-clases para ver en su hogar, y hacer “los deberes” en el salón con el profesor listo para ayudarles.

Ver video:

Salman Khan: Usemos el video para reinventar la educación

Esta es la transcripción del video:

La Khan Academy (o Academia Khan) es conocida principalmente por su colección de videos, así que antes que nada, permítanme mostrarles un pequeño montaje.

(Video) Salman Khan: Así que la hipotenusa va a ser cinco. Estos fósiles de animales sólo se encuentran en esta zona de Sudamérica, una banda muy clara aquí, y en esta parte de África. Podemos integrar sobre la superficie, y la notación usualmente es una sigma mayúscula. Asamblea Nacional: Ellos crean al Comité de Seguridad Pública, el cual suena como un comité muy agradable. Tengan presente, esto es un aldehído y también es un alcohol. Empiezan a diferenciarse en un efector y células de memoria. Una galaxia. Oye, aquí hay otra galaxia. Oh mira, allá hay otra galaxia. Y en dólares, son sus 30 millones más los 20 millones de dólares del fabricante estadounidense. Si esto no te maravilla, entonces no tienes emociones.
(Risas)
(Aplausos)
SK: En este momento tenemos alrededor de 2.200 videos abarcando todo desde aritmética básica y llegando hasta cálculo vectorial además de algunas de las cosas que vieron ahí. Tenemos un millón de estudiantes al mes utilizando el sitio viendo alrededor de 100 a 200 mil videos diariamente. Pero de lo que vamos a hablar aquí es de cómo vamos a llegar al siguiente nivel. Pero antes de hacerlo quiero hablar un poco acerca de cómo empecé. Y quizás algunos de ustedes lo sepan, hace unos cinco años era analista en un fondo de inversiones. Y estaba en Boston y les daba tutorías remotas a mis primos en Nueva Orleans. Y empecé a subir los primeros videos a YouTube más que nada como algo bueno de tener, por si les servía a mis primos; algo que quizás les sirviera de repaso o algo así.

Y en el momento que subí esos primeros videos a YouTube ocurrió algo interesante; de hecho ocurrieron un montón de cosas interesantes. La primera fue la reacción de mis primos. Me dijeron que me preferían a mí en YouTube que en persona. (Risas) Y una vez que te sobrepones a la ambigüedad de eso, te das cuenta que ahí en realidad hay algo muy profundo. Me estaban diciendo que preferían la versión automatizada de su primo a su primo. A primera vista, es muy poco intuitivo, pero cuando lo analizas desde su punto de vista, tiene muchísimo sentido. Tienes esta situación en la que ahora pueden pausar y repetir a su primo, sin sentir que están haciéndome perder el tiempo. Si necesitan repasar algo que debían haber aprendido hace dos semanas, o quizás hace dos años, no tienen que avergonzarse y preguntarle a su primo. Sólo tienen que ver esos videos. Si se aburren pueden saltar adelante. Pueden verlos cuando quieran, a su propio ritmo. Y lo que es quizás el aspecto menos apreciado de esto es la noción de que la primera vez, la primerísima vez que estás tratando de comprender un nuevo concepto, lo último que necesitas es a otro ser humano diciendo: “¿Entiendes esto?” Y eso era lo que ocurría antes en la interacción con mis primos. Y ahora ellos pueden simplemente hacerlo en la intimidad de su propia habitación.

La otra cosa que ocurrió fue que los puse en YouTube sólo… no tenía razones para mantenerlos privados así que permití que otras personas los vieran. Y entonces la gente empezó a encontrárselos. Y empecé a recibir algunos comentarios y cartas y todo tipo de reacciones de gente de todas partes del mundo. Y éstas son algunas. Ésta de hecho es de uno de los videos de cálculo originales. Y alguien escribió en YouTube, era un comentario en YouTube. “Primera vez que sonrío haciendo una derivada.” (Risas) Y hagamos aquí una pausa: Esta persona hizo una derivada y luego sonrió. Y luego en respuesta a ese comentario, esto está en la conversación. Pueden ir a YouTube y ver estos comentarios; otra persona escribió: “A mí me pasó lo mismo.” “De hecho estuve eufórico y de buen humor por el resto del día.” “Recuerdo haber visto todo este texto como salido de la Matriz en clases y ahora me siento como: ‘Ya sé Kung Fu'”.
(Risas)
Y tenemos montones de reacciones de ese tipo. Claramente esto estaba ayudando a las personas. Pero entonces, conforme la audiencia crecía y crecía, empecé a recibir cartas de la gente, y empezó a volverse claro que en realidad era más que algo bueno que tener. Éste es sólo un fragmento de una de esas cartas: “Mi hijo de 12 años tiene autismo y le han costado mucho las matemáticas.” “Hemos intentado de todo, visto de todo, comprado de todo.” “Nos cruzamos con tu video sobre decimales y lo entendió.” “Entonces fuimos con las temibles fracciones. De nuevo, lo comprendió.” “No podíamos creerlo.” “Está tan emocionado.” Y como pueden imaginarse, he aquí yo, un analista en un fondo de inversión. Era muy extraño para mí hacer algo con valor social.
(Risas)
(Aplausos)
Pero estaba emocionado, así que continué. Y entonces empecé a darme cuenta de otras cosas. Que, no sólo podía ayudar a mis primos ahora, o a esas personas que enviaban cartas, sino que este material nunca pasaría de moda, que podría ayudar a sus hijos o a sus nietos. Si Isaac Newton hubiera puesto videos de cálculo en YouTube, yo no tendría que hacerlos. (Risas) Suponiendo que él fuera bueno. No sabemos.
(Risas)
La otra cosa que sucedió… E incluso en ese momento, me dije: “OK, quizás es un buen complemento.” “Es bueno para estudiantes motivados.” “Quizás sea bueno para los que aprenden desde casa.” Pero no creí que sería algo que de alguna manera penetraría al salón de clases. Pero entonces empecé a recibir cartas de profesores. Y los profesores me escribían diciendo: “Usamos tus videos para invertir la sala de clases.” “Tú ya has dado las clases, así que ahora lo que nosotros hacemos…” y esto podría ocurrir mañana en cada salón de clases en Estados Unidos, “…lo que nosotros hacemos es dejar los videos como deberes.” “Y lo que solían ser deberes o tareas, es lo que ahora los estudiantes hacen en el salón.”

Y quiero hacer una pausa aquí para… (Aplausos) Quiero detenerme aquí por un momento, porque hay un par de cosas interesantes. Primero, cuando los profesores hacen eso, está el beneficio evidente, el beneficio de que ahora sus estudiantes pueden disfrutar de los videos tal como lo hicieron mis primos. Pueden poner pausa, repetir a su propio ritmo, cuando ellos quieran. Pero la cosa más interesante es… y esto es lo contra-intuitivo cuando se habla de tecnología en el salón de clases: Al eliminar del salón a esa clase que es igual para todos y al permitirle a los estudiantes tener su clase a su propio ritmo en casa, y luego, dejarlos trabajar en el salón de clases, con el profesor caminando cerca, dejando que los compañeros puedan de verdad interactuar entre sí, esos profesores han utilizado a la tecnología para humanizar al salón de clases. Han llevado una experiencia fundamentalmente deshumanizante… 30 niños que tienen prohibido hablar, que tienen prohibido interactuar entre sí. Un profesor, no importa lo bueno que sea, tiene que dar esta clase genérica unitalla a los 30 estudiantes… rostros perplejos, ligeramente hostiles… y ahora es una experiencia humana. Ahora están realmente interactuando entre ellos mismos.

Así que una vez que la Khan Academy… Renuncié a mi trabajo y nos convertimos en una organización de verdad, en una sin fines de lucro; la pregunta es: ¿Cómo llevamos esto al siguiente nivel? ¿Cómo llevamos lo que esos profesores están haciendo a su conclusión natural? Y así lo que les estoy mostrando aquí son ejercicios reales que empecé escribiendo para mis primos. Los primeros que hice eran mucho más primitivos. Esta es una versión más competente de ellos. Pero aquí el paradigma es: Vamos a generar tantas preguntas como necesites, hasta que entiendas ese concepto, hasta que hagas 10 seguidas. Y ahí están los videos de la Khan Academy. Tienes las pistas, los pasos reales para ese problema, si es que no sabes cómo hacerlo. Pero aquí el paradigma, parece una cosa muy simple: 10 seguidos y avanzas. Pero es fundamentalmente diferente a lo que ocurre en el salón de clases hoy.

En un salón de clases tradicional, tienes un par de deberes, deberes, clase, deberes, clase y luego tienes un examen en un momento puntual. Y con ese examen, sea que saques 70 por ciento, 80 por ciento, 90 por ciento o 95 por ciento, la clase avanza al tema siguiente. E incluso para ese estudiante del 95 por ciento: ¿Cuál fue el 5 por ciento que no supo? Quizás no supieron lo que ocurre cuando elevas algo a la potencia cero. Y después vas a construir encima de eso en el concepto siguiente. Eso es análogo a… Imaginen estar aprendiendo a andar en bicicleta y quizás te doy una clase por adelantado, y te doy la bicicleta por dos semanas. Y regreso después de las dos semanas, y te digo: “Bueno, vamos a ver. Tienes problemas al girar a la izquierda.” “Todavía no puedes detenerte bien.” “Eres un ciclista al 80 por ciento.” Así que te pongo en la frente un enorme 8 y luego te digo: “Aquí tienes un uniciclo.” Pero aún con lo ridículo que parece eso, es exactamente lo que ocurre en nuestros salones de clases en este momento. Y la cuestión es que si nos adelantamos en el tiempo y los buenos estudiantes empiezan a reprobar álgebra de repente, y empiezan a reprobar cálculo de repente, a pesar de ser inteligentes, a pesar de tener buenos profesores. Y eso es usualmente porque tienen estas lagunas tipo queso suizo que siguieron formándose mientras aprendían lo básico. Así que nuestro modelo es aprender matemáticas de la forma en que aprendes cualquier cosa, tal como aprenderías a andar en bicicleta. Súbete a la bicicleta. Cáete de la bicicleta. Hazlo por el tiempo que sea necesario hasta dominarlo. El modelo tradicional te castiga por experimentar y por fracasar, pero no te exige que lo domines. Nosotros te animamos a experimentar. Te animamos a fracasar. Pero sí que esperamos que lo domines.

Este es otro de los módulos. Este es trigonometría. Esto es trasladar y reflejar funciones. Y todos están conectados entre ellos. En este momento tenemos alrededor de 90 de estos. Y pueden ir al sitio ahora mismo. Todo es gratis. No intento venderles nada. Pero la idea básica es que todos están conectados en este mapa de conocimiento. El nodo de más arriba, ese trata literalmente de sumas de un solo dígito. Es algo así como uno más uno es igual a dos. Y el paradigma es que, una vez que pasas 10 seguidos en ése, te sigue haciendo avanzar a módulos cada vez más avanzados. Así que mientras más vas bajando por el mapa de conocimiento, vamos entrando a aritmética más avanzada. Más abajo, empiezas a entrar a pre-álgebra y álgebra temprana. Más abajo, empiezas a meterte en álgebra uno, álgebra dos, un poquito de pre-cálculo. Y la idea es que a partir de esto podemos enseñar literalmente cualquier cosa… Bueno, todo lo que puede ser enseñado con este tipo de estructura. Así que pueden imaginarse -y esto es en lo que estamos trabajando- es que a partir de este mapa de conocimiento tienes lógica, programación de computadoras, tienes gramática, genética, todo basado en esta idea básica de que si sabes esto y aquello, ahora estás listo para este siguiente concepto. Ahora, eso puede funcionar bien para un estudiante específico, y los animo: Uno, a que lo hagan con sus hijos, pero también invito a todos en el público a hacerlo ustedes mismos. Transformará lo que ocurre a la hora de comida.

Pero lo que queremos hacer es utilizar la conclusión natural de esa inversión en el salón de clases que los profesores me describieron al principio. Y ahora lo que les estoy mostrando aquí, estos son datos reales de un piloto en la escuela distrital de Los Altos donde se tomaron dos grupos de quinto grado y dos grupos de séptimo grado y eliminaron completamente su antiguo plan de estudios de matemáticas. Esos niños no están utilizando libros de texto, no están recibiendo clases genéricas. Están siguiendo la Khan Academy, a través de ese software, durante casi la mitad de su clase de matemáticas. Y quiero aclarar que no consideramos esto como un curso completo de matemáticas. Lo que esto hace -y es lo que ocurre en Los Altos- es liberar tiempo. Este es el trabajo básico, asegurarse de que sabes cómo moverte en un sistema de ecuaciones, y libera tiempo para las simulaciones, para los juegos, para la mecánica, para construir robots, para estimar qué tan alta es esa colina a partir de su sombra.

Y así el paradigma es que el profesor entra cada día, cada niño trabaja a su propio ritmo, -y este es un panel en vivo desde la escuela distrital de Los Altos- y ellos ven este panel. Cada fila es un estudiante. Cada columna es uno de esos conceptos. Verde significa que el estudiante ya es competente. Azul significa que están avanzando en ello, no hay que preocuparse. Rojo significa que están atascados. Y lo que el profesor literalmente hace es decir: “Voy a intervenir en los niños de rojo.” O mejor aún: “Voy a conseguir uno de los niños de verde que ya son competentes en ese concepto para que sean la primera ofensiva y asesoren de verdad a su compañero.”
(Aplausos)
Ahora, yo provengo de una realidad centrada en los datos, así que no queremos ni siquiera que el profesor vaya e intervenga y le tenga que hacer al niño preguntas embarazosas: “¿Qué es lo que no entiendes?” o “¿Qué es lo que sí entiendes?” y todo lo demás. Así que nuestro paradigma es darles a los profesores toda la información posible, datos que, en casi cualquier otro campo, son esperados, si estás en finanzas o en marketing o en fabricación. Y así los profesores pueden diagnosticar qué pasa en realidad con los estudiantes y así pueden hacer que su interacción sea lo más productiva posible. Así que ahora los profesores saben exactamente qué han estado haciendo los estudiantes, cuánto tiempo han estado dedicándole cada día, cuáles videos han estado viendo, cuándo pausan los videos, cuándo dejan de verlos, qué ejercicios están utilizando, en qué se han estado concentrando. El círculo exterior muestra en cuáles ejercicios se enfocaron. El círculo interior muestra los videos que están viendo. Y los datos llegan a ser bastante detallados y puedes ver exactamente qué ejercicio resolvió o erró el estudiante. Rojo es incorrecto, azul es correcto. La pregunta de más a la izquierda es la que el estudiante intentó hacer primero. En esa parte de allá vieron el video. Y luego puedes ver que, finalmente, fueron capaces de pasar 10 seguidas. Es casi como si pudieras verlos aprendiendo durante esos 10 últimos problemas. También se vuelven más rápidos. La altura es cuánto tiempo les llevó.

Así que cuando se habla de aprendizaje al ritmo personal, tiene sentido para todos, en términos educativos: Aprendizaje diferenciado, pero es bien loco cuando lo ves en un salón de clases. Porque cada vez que hemos hecho esto, en cada salón de clases en que lo hemos hecho, una y otra vez, cuando llevas cinco días en ello hay un grupo de niños que se han adelantado y hay un grupo de niños que son un poco más lentos. Y en un modelo tradicional, si aplicaste una evaluación puntual dirías: “Esos son los niños superdotados, esos son los niños lentos.” “Quizás se les deba evaluar de forma diferente.” “Quizás deberíamos ponerlos en clases diferentes.” Pero cuando dejas a cada estudiante trabajar a su propio ritmo -y esto lo vemos una y otra y otra vez- ves que los estudiantes a quienes les tomó un poquito de tiempo extra en un concepto o en otro, pero una vez que pasaron ese concepto, simplemente se adelantan. Y esos mismos niños que pensaste hace seis semanas que eran lentos, ahora pensarías que son superdotados. Y nos pasa una y otra y otra vez. Y eso te hace preguntarte realmente cuántas de esas etiquetas con que quizás muchos de nosotros fuimos beneficiados se debieron realmente sólo a una coincidencia del tiempo.

Ahora bien, tan valioso como es esto en un distrito como Los Altos, nuestro objetivo es utilizar la tecnología para humanizar, no sólo en Los Altos, sino que a escala mundial, lo que ocurre en la educación. Y de hecho, eso como que nos lleva a un punto interesante. Mucho del esfuerzo en humanizar el salón de clases está enfocado en la proporción profesor-alumnos. Desde nuestra perspectiva, la métrica relevante es la proporción estudiante-tiempo-humano-valioso- con-el-profesor. Así que en un modelo tradicional, la mayoría del tiempo del profesor es utilizado en dar clases, calificar y demás. Pasa quizás 5 por ciento de su tiempo realmente sentado junto a estudiantes y de verdad trabajando con ellos. Ahora el 100 por ciento de su tiempo lo pasa así. Así que una vez más, al utilizar tecnología, no sólo inviertes el salón de clases sino que estás humanizándolo, y yo diría que por un factor de cinco o 10.

Y tan valioso como es eso en Los Altos, imaginen lo que hace por el estudiante adulto al que le avergüenza regresar y aprender cosas que debió haber aprendido antes, antes de ir a la universidad. Imaginen lo que hace por un niño de la calle en Calcuta que tiene que ayudar a su familia durante el día, y esa es la razón por la que él o ella no puede ir a la escuela. Ahora puede dedicarle dos horas diarias y compensar, o ponerse al corriente y no sentirse avergonzado sobre lo que sabe o no sabe. Ahora imaginen lo que ocurre donde… Hemos mencionado los estudiantes enseñándose entre sí dentro de un salón de clases. Pero esto es todo un sistema. No hay razón por la cual no puedas tener esos pares guiando al otro fuera de ese salón de clases. Imaginen qué ocurre si ese estudiante en Calcuta de repente puede guiar a tu hijo, o que tu hijo pueda guiar a ese niño en Calcuta. Y yo creo que lo que verán emerger es el concepto de un salón de clases mundial. Y eso es en esencia lo que estamos tratando de construir.
Gracias.
(Aplausos)

Bill Gates: He visto algunas de las cosas que están haciendo en el sistema que tienen que ver con motivación y retroalimentación: Puntos de energía, medallas al mérito. Cuéntame ¿en qué están pensando ahí?

SK: Oh sí. No, tenemos a un equipo asombroso trabajando en ello. Y tengo que dejarlo en claro, ya no se trata sólo de mí. Yo todavía sigo haciendo todos los videos, pero tenemos a un equipo estelar haciendo este software. Sí, le hemos metido un montón de mecánica de juegos ahí donde obtienes esas insignias, vamos a empezar a tener líderes de tableros por área, y ganas puntos. Ha sido muy interesante en verdad. Simplemente la redacción de frases al ganar insignias o cuántos puntos obtienes al hacer algo, lo vemos a través de todo el sistema, como decenas de miles de alumnos de quinto o sexto grado se mueven en una dirección o en otra dependiendo de la insignia que les des.
(Risas)
BG: Y la colaboración que están llevando a cabo en Los Altos, ¿cómo fue que surgió?

SK: Los Altos, fue un poco loco. Nuevamente, no esperaba que fuera a usarse en salones de clases. Alguien de su consejo vino y me dijo: “¿Qué harías si tuvieras total libertad en un salón de clases?” Y respondí: “Bueno, simplemente cada estudiante trabajaría a su propio ritmo en algo como esto y les daríamos un panel de control.” Y contestaron: “Bueno, esto es un poco radical. Tenemos que pensarlo.” Y todos los del equipo dijimos: “Nunca van a querer hacer esto.” Pero literalmente al día siguiente dijeron: “¿Pueden empezar en dos semanas?”
(Risas)
BG: ¿Entonces es en quinto grado donde están en este momento?

SK: Son dos grupos de quinto grado y dos grupos de séptimo. Y lo están haciendo a nivel distrital. Creo que lo que les entusiasma es que ahora pueden hacerle seguimiento a estos niños. No sólo ven lo que pasa en la escuela. Y hemos visto, incluso en Navidad, que algunos de los niños lo usaban. Y podemos hacerle seguimiento a cualquier cosa. Así que de hecho pueden seguirles la pista por todo el distrito. Durante los veranos, cuando van de un profesor a otro, tienes esta continuidad en los datos que incluso pueden ver a nivel distrital.

BG: Algunas de esas pantallas que vimos eran para que el profesor entrara y le diera seguimiento a cómo van esos niños. ¿Entonces tienen feedback de los profesores para ver lo que ellos creen que significan?

SK: Oh sí. La mayoría de ellas fueron solicitadas por los profesores. Hicimos algunas para que los estudiantes pudieran ver sus datos pero tenemos un ciclo de diseño muy cercano con los profesores. Y ellos dicen literalmente: “Oye, esto está bueno, pero…” Como la gráfica de enfoque, un montón de profesores nos dijeron, “Siento que muchos de los niños se la pasan saltando de una cosa a la otra y no se concentran en un tema.” Así que hicimos ese diagrama de enfoque. Así que todo ha sido guiado por los profesores. Ha sido algo muy loco.

BG: ¿Y está esto listo para usarse como herramienta masiva? ¿Crees que muchos grupos del próximo ciclo escolar deberían probarlo?

SK: Sí, está listo. Ya tenemos a un millón de personas en el sitio, así que podemos manejar unos cuantos más. (Risas) No, no hay razón por la que no pueda llegar a cada salón de clases de Estados Unidos el día de mañana.

BG: Y la visión de las tutorías. La idea aquí es, si es que estoy confundido en un tema, de algún modo ahí mismo en la interfaz del usuario encontraría personas que voluntariamente se ofrezcan, quizás vea su reputación, y podría conectarme y agendar algo con esas personas.

SK: Desde luego. Y esto es algo que recomiendo que hagan a todos los del público. Puedes entrar ahora mismo a esos paneles que tienen los profesores, y básicamente puedes convertirte en un profesor particular para tus hijos, o sobrinos o primos, y quizás de algunos niños en el Club Boys and Girls. Y sí, puedes empezar a convertirte en un mentor, un tutor de inmediato. Pero sí, ahí está todo.

BG: Bueno, esto es asombroso. Creo que acaban de vislumbrar el futuro de la educación. Gracias. (SK: Gracias.)
(Aplausos)

Antonio Caro
Maestro
Consultor TIC
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