GESTION DEL CAMBIO

¿Tenemos un adolescente en casa?

Aunque sabemos que en la adolescencia todo ocurre con rapidez e intensidad y los cambios son algo normal, un cambio demasiado drástico o duradero en la personalidad o comportamiento en un adolescente, puede indicar que existe un problema real que requiere de ayuda profesional.
A medida que los jóvenes sufren transformaciones físicas, emocionales, hormonales, sexuales, sociales, intelectuales, las dificultades que afrontan pueden ser angustiosas y hasta puede que lleguen a sufrir de trastornos en la salud mental.
De acuerdo a lo que se conoce, el adolescente atraviesa por desequilibrios e inestabilidad extremas, es aquí donde el entorno familiar tiene un rol clave en el descubrimiento de estos cambios; estar alertas a variaciones en el estado anímico, depresión, angustia, ansiedad, irritabilidad, conductas de autoagresión, aislamiento, cambio repentino de amigos, absentismo escolar, modificación drástica en los hábitos de ocio, indicios de que fuma, bebe alcohol o consume drogas, son señales inequívocas que estamos ante situaciones que deben ser tratadas prontamente.
No existe la fórmula perfecta para acompañar a un adolescente sin embargo, hay algunas medidas sencillas que podemos poner en práctica, para acompañar a nuestros hijos en esta etapa crucial de su desarrollo. Algunas de ellas son:
Anticípese a lo que está por venir, defina, explique y haga que se respeten, las reglas de convivencia en el hogar y comportamiento externo, en edades tempranas.
Hable menos y escúchele más. No se sienta continuamente en la obligación de mostrar su desacuerdo. Cuando su adolescente le hable, póngale atención, mírelo, al mismo tiempo que lo escucha, trate de no interrumpirlo. Permita que su hijo plantee sus ideas abiertamente y sin temor a ser cuestionado.
No presione a su adolescente a ser como usted fue o como a usted le hubiera gustado haber sido a su edad. Permítale cierta libertad en cosas como la ropa o el corte de cabello. Muchos adolescentes pasan por un “período rebelde” en el cual, quieren expresarse en maneras distintas a cómo son los padres.
Vigile de ceca la televisión, vídeo juegos, prensa, revistas, internet y redes sociales. Preocúpese de los mensajes que escuchan y que puedan modificar su conducta.
Baje la guardia cuando entable una conversación, y procure no decirle “porque sí”, “porque soy tu padre-madre”, “mientras estés en esta casa…”.
Facilite que su grupo de amigos se reúna en casa, esta forma de observación directa ofrece muchos indicadores de su entorno.
Si cree que no puede manejar solo una situación, busque ayuda de alguien de su confianza; un maestro, un sacerdote, un amigo, un compañero.
Rectifique cuando se equivoque y recuerde, los adolescentes normales quieren ser independientes, cuestionan las reglas y la autoridad y casi siempre, ponen a prueba los límites.

Escrito por Maria L. Caseiro
– Maestría Internacional en Alta Dirección Estratégica de Marketing – International University for Global Studies – Master University.
– Especialización Internacional en Gestión del Cambio – CIC Colombia
– Fundadora y escritora de la columna Gestión del Cambio para el periódico Entre todos Progresamos.
– Especialización en Detección de Necesidades de Adiestramiento – UCV, Venezuela.
– Con trayectoria por más de 25 años en la formación de recursos humanos para diversas industrias en las áreas de: Mercadeo y Ventas, Atención al cliente, Gerencia de Proyectos.
– Fundadora y escritora de la columna Gestión del Cambio para el periódico Entre todos Progresamos.
– Colaboradora de www.yoapruebo.com